Me
fui de mi casa con 19 años y viví en albergues, en casas okupas y en
“comunidades” de sin techo en diversos momentos de mi vida. Trabajé de
vendedora de seguros, de camarera, en fábricas, de recepcionista,
telefonista… Viví en diferentes países y sentí lo que es estar lejos de
tu hogar, sin familia, sin trabajo y no sentirte parte de nada. Estudié
naturopatía, osteopatía y acupuntura, y tras ejercer un tiempo me dí
cuenta de que tenía el corazón cerrado y no podía empatizar con el otro.
Comencé un largo viaje por Asia en el que me formé como profesora de
yoga e instructora de meditación. Cuando volví caí “por casualidad” en
la terapia transpersonal, y finalmente encontré dentro de mí ser, al
amor que necesitaba para poder acompañar a otros, tarea que realizo como
masajista, terapeuta trasnpersonal y secretaria de
Proyecto Ser. No creo en nada. SÉ que todos somos UNO y que nuestra
verdadera naturaleza y nuestro derecho, es ser felices. No hemos venido
aquí a sufrir.
Volver
Volver